En el mundo del trail running canario hay nombres que, poco a poco, han ido dejando huella con esfuerzo, humildad y constancia. Uno de ellos es el de Alexis Martín, corredor tinerfeño nacido en La Orotava y criado literalmente junto al monte, donde desde pequeño desarrolló una conexión profunda con la naturaleza. Inquieto y apasionado por el deporte, comenzó su trayectoria en el trail en el año 2013, tras una primera incursión casi casual que lo llevó a descubrir su talento en la montaña.
En esta entrevista con VKS Sport, Alexis nos abre las puertas de su historia personal y deportiva: sus inicios, su manera de entender el deporte, su vínculo con la montaña, el valor del trabajo mental, y sobre todo, el papel fundamental de su familia en todo este recorrido.
Entrevistamos a Alexis Martín después de su espectacular actuación en la Bluetrail
VKS Sport: ¿Cómo te iniciaste en el mundo del trail running?
Alexis Martín:
Mi inicio en el trail fue en 2013. El que hoy es mi jefe me invitó, de una manera un poco peculiar. Me veía que era inquieto, que me gustaba jugar al fútbol. Desde entonces, él notaba que tenía ciertas cualidades, y me propuso participar en una carrera. La primera no fue de trail, fue de la 8 km en La Orotava, y ahí fue donde empecé. Incluso yo mismo noté que no se me daba mal.
No lo pasaba mal y no se me daba nada mal. A partir de ahí, la prueba de montaña en la que me inicié fue la media maratón de la Tenerife Blue Trail, solo cuatro meses después de haber hecho mi primera carrera de 8 km urbana. Me aventuré a entrenar un poco en montaña y ver sensaciones. Esa carrera la hice justamente con él. Él ya tenía más experiencia, y me dijo que la hiciéramos juntos. La terminé bastante magullado, no tenía las condiciones físicas, musculares ni mentales preparadas. Creo que incluso llegamos justo al cierre de carrera: el límite eran cuatro horas y entramos en 3:52. Casi no llegamos, pero fue una buena experiencia. A partir de ahí, siempre ha sido en ascenso. Poco a poco hemos ido mejorando.
Los primeros años me lo tomé más «light». Lo compaginaba con el fútbol, pero sí es verdad que ahí fue donde me inicié en la montaña.
VKS Sport: ¿Fue un salto grande pasar de una carrera urbana corta a una media maratón de montaña?
Alexis Martín:
Sí, totalmente. Pasé de la nocturna de La Orotava a meterme entre pecho y espalda 24 km con desnivel. Cuando hice los 8 km y me propusieron hacer los 24 de la Blue Trail, para mí era impensable. En los entrenamientos veía el nivel de las subidas, y decía: “¿Hacer esto en cuatro horas? Es imposible”. En ese momento pensaba: “¿Cómo lo hace la gente?”. Y claro, a día de hoy lo entiendo, porque ese es el proceso. Pero en ese momento, sin experiencia y sin haber entrenado montaña, para mí era como ver superhéroes haciendo eso.
VKS Sport: Antes comentaste que jugabas al fútbol. ¿Qué posición ocupabas y cómo viviste esa etapa?
Alexis Martín:
Yo jugaba de lateral o interior. No era muy técnico, pero me dejaba la piel. Igual que en la carrera, intento siempre darlo todo. Esa virtud la he tenido siempre, por eso me defendía bien, porque era bastante rápido con el balón. Cuando empecé en el trail, tendría unos 22 años. Jugué varias temporadas en el equipo de La Cruz Santa, alternando entre Preferente y Primera, según los años. Como pasa en las categorías inferiores, vas cogiendo lo que dejan los que estaban antes. Había partidos en los que jugábamos contra gente de segundo año y nos metían de todo, pero lo disfrutábamos igual. Yo era portero y ni siquiera contaba los goles que me metían.
VKS Sport: ¿Hubo algún momento concreto en el que sentiste que el trail era realmente lo tuyo?
Alexis Martín:
Los primeros años tenía cierta competitividad, pero no soy extremista ni obsesivo. Me gusta competir, y cuando siento que estoy preparado, lo hago. Pero al principio no me comparaba con nadie, solo conmigo mismo. Hacía carreritas, entrenaba, daba todo lo que tenía, pero sabía que tenía un límite porque eso llevaba tiempo. Hace 12 o 13 años no había la información que hay hoy. No había apps con plantillas de nutrición o entrenamientos. Ibas aprendiendo con lo que decían unos y otros. Aun así, veía que con poco entrenamiento lograba estar entre los primeros 30 de 200 corredores. Y pensaba: “Si sin entrenar estoy aquí, quizás si me lo tomo más en serio podría mejorar”.
Empecé a dejar el fútbol aficionado para dedicarle más tiempo al trail. Con continuidad y variedad de entrenamientos empecé a mejorar. De quedar en el puesto 50 pasé al 15. Empecé a pensar que, si hacía las cosas bien, podía estar entre los de arriba. Al principio no pensé que llegaría a ganar carreras, pero con el tiempo te lo vas creyendo.
VKS Sport: ¿Qué fue lo que te enamoró del trail? ¿La naturaleza, el esfuerzo, la soledad…?
Alexis Martín:
Yo vengo de un pueblo de La Orotava llamado Benigno, en la parte alta. Me he criado con el monte al lado. Desde pequeño me iba en bici con mi padre a buscar leña, pinocha para los animales… La naturaleza es parte de mí. Si estoy mucho tiempo en una ciudad me pasa como al que le quitan el mar: necesito el entorno natural.
También me gusta el tema aventurero. Soy fuerte de mente, y cuanto más kilómetros y horas paso en la montaña, mejor me siento. Conecto con la naturaleza. No era solo hacer carrera, sino disfrutar del entorno, de estar allí. No buscaba hacer una cantidad de kilómetros exacta, sino estar tiempo ahí. La conexión fue esa: la soledad, el entorno, y también mis raíces.
Vks Sport: En las carreras, sobre todo en las largas, hay muchos momentos en los que corres completamente solo. ¿Cómo gestionas esos momentos en los que estás sin compañía y el cuerpo empieza a flaquear?
Alexis Martín:
Eso también lo he aprendido con los años. No es llegar y saber cómo salir adelante. Y no todas las carreras son iguales. Yo lo que pienso es que después de un mal momento siempre viene uno bueno. Siempre lo he hecho así. Mi mujer a veces me dice que estoy medio loco porque me hablo en voz alta. Me digo: “Tranquilo, come, relájate, que vamos a salir de esta. En un rato estaremos otra vez bien”. Y funciona. Me siento mejor. Sé que hay altibajos.
Además, por eso me encanta llevar a mi familia conmigo. Mi mujer y mis dos hijos están siempre ahí, sobre todo en la meta. Me pongo la meta de llegar a verlos. Y muchas veces no estoy pensando en los 100 km o en la carrera en sí, sino en cómo será el momento de verlos al llegar. Eso me hace avanzar casi sin darme cuenta. Me monto mi propia película mental.
Es verdad que cuando estás muy tocado, cuesta mucho salir de ese estado. Hoy en día, afortunadamente, hay muchos profesionales que te ayudan con eso, psicólogos deportivos que te preparan mentalmente. Pero al principio, te sentabas en una piedra porque no querías seguir. Te tomabas unos minutos y te planteabas seguir hasta el siguiente punto. Poco a poco, ibas saliendo.
Hoy en día no me puedo permitir esas pausas, pero sí me pongo metas pequeñas: llegar al siguiente avituallamiento, subir la próxima montaña… Siempre así, por tramos. También entreno mucho en solitario, por eso mismo, porque sé que puede tocarme una carrera así.
VKS Sport: ¿Te ha tocado alguna vez hacer una carrera larga completamente solo?
Alexis Martín:
Sí, por ejemplo, el año pasado estuve toda la noche acompañado con Jordi Gamito. Fue una noche de lujo, íbamos tirando juntos, intentando mantener la cabeza en la carrera, aunque no fue posible ganarla. Pero fue muy entretenida. Hicimos el Teide y se nos pasó volando.
Este año fue todo lo contrario. En la zona de Vilaflor estaba más o menos con un grupito, pero al salir me quedé en una especie de “tierra de nadie”. Había un corredor delante, cabeza de carrera, y otro grupo detrás. Estuve prácticamente toda la noche solo, hasta llegar al Teide. Incluso la subida la hice solo, y en la bajada también.
En el Portillo me encontré con Dimitri, pero fue momentáneo. Él iba con problemas, lo pasé y seguí solo. Me pegué toda la carrera así, hasta meta. Si no tienes la cabeza preparada, te desmotiva. El cuerpo te dice “¿para qué seguir?” Pero bueno, cada uno lo gestiona a su manera.
VKS Sport: Hablando de esta última edición de la Tenerife Blue Trail, donde quedaste segundo de la general y primer canario: ¿Cómo te planteaste la carrera? ¿Esperabas ese resultado?
Alexis Martín:
La preparación fue buena. Veníamos de participar en la Transgrancanaria, con mucho volumen de entrenamiento. Queríamos hacer un buen papel, sobre todo entre los canarios, y demostrar lo mejor que teníamos. En esa carrera tuve problemas gastrointestinales y no pude continuar. Así que replanteamos el plan y mantuvimos el nivel de entrenamiento para llegar bien a la BlueTrail.
Me sentía confiado y tranquilo. Habíamos hecho las cosas bien. Mi planteamiento era no entrar en el juego de los corredores profesionales. Ellos viven de esto. Nosotros íbamos a mantenernos en nuestra línea, verlos competir, pero sin forzar. Queríamos hacer una carrera constante, sin cambios bruscos de ritmo.
Estuvimos al principio en el grupo de cabeza, sobre el séptimo u octavo lugar. En Vilaflor, con el cambio de ropa, perdí algo de tiempo, pero me vino bien porque hacía mucho frío. Luego, con el paso de la carrera, algunos corredores como Dimitri o Pablo Villa empezaron a tener problemas, y ahí empecé a ganar posiciones.
Mantuvimos el ritmo, sin estresarme. Mi mujer también me daba apoyo en los puntos de encuentro. Iba pensando en eso, en su apoyo, y todo iba saliendo. La clave fue estar tranquilo, controlar cada tramo, y no ponerme más metas que el siguiente punto. Y bueno, el público, los amigos, mi familia… eso no tiene precio. Aquí me siento muy querido.
VKS Sport: ¿En qué momento de la carrera te diste cuenta de que ibas en segunda posición? ¿Ibas controlando tus referencias o fue una sorpresa?
Alexis Martín:
Después del Parador sabía que estaba en torno a los diez primeros, pero allí no podían decirme nada en los avituallamientos. A través de las cámaras intuía algo, pero no tenía información precisa, así que seguí con mi plan: comer, beber, y hacer mi carrera.
Tenía como referencia el tiempo del año anterior e iba controlando que no me alejara mucho. No fue hasta llegar a La Rambla, ya arriba, cuando me dijeron que iba cuarto. Ahí empecé a analizar lo que había adelantado subiendo el Teide y me di cuenta de que quedaban pocos por delante. Pensé: “Si me faltan Pablo Villa y Dimitri, estoy cuarto seguro”.
Y claro, yo ya iba feliz. Esa gente son profesionales. Entonces, mantuve la calma. No me dejé llevar por la emoción. Seguí con el mismo ritmo, sin olvidarme de comer o beber.
En la bajada por Montaña Blanca me fui acercando a Dimitri sin forzar el ritmo. Él iba corriendo, pero no se alejaba. Cuando llegué a su altura, me dio ánimos, me felicitó, y ahí ya iba tercero.
En el Portillo, mi mujer me dijo: “Vas tercero, y el que va delante es Pablo Villa, pero lo hemos visto bastante tocado”. Yo seguí con lo mío: cambiarme la ropa, comer y concentrarme en mi ritmo. No me preocupaba cómo iban los demás. Quedaban muchos kilómetros todavía.
En el siguiente punto, Los Picachos, me felicitaron porque iba segundo. Yo no lo creía. Les dije que no podía ser, que no había pasado a Pablo Villa. Me respondieron que él no había pasado por allí. Imaginé que habría tenido algún problema o se habría desviado.
Seguí con mi rutina, sin referencias claras de adelante o atrás. Cuando llegué a La Base del Sumidero, allí sí vi a mi entrenador y algunos amigos. Me dijeron que el primero iba a unos 30 o 40 minutos y que por detrás también había margen, entre 15 y 20 minutos.
Sabía que no iba a alcanzar al primero, así que la decisión fue disfrutar. Me lo tomé con calma y aproveché para gozarme los últimos kilómetros. Incluso iba charlando con el chico que me grababa, contándole la historia de la noche.
La llegada a meta fue inolvidable. Ver a mi familia, a mis hijos, a mi mujer, a mis amigos, a mi hermano… fue muy emocionante. Él fue el que tuvo la idea de entrar con la bandera de Tenerife, y eso para mí fue muy especial. Es como cuando en otras carreras entran con la bandera de su país, pues yo lo hice con la de mi tierra. Fue muy significativo. Ahora veo los vídeos con mi mujer y me emociono. Fue un trabajo en equipo, y eso es lo que más me llega.
VKS Sport: Después de esta increíble Blue Trail, ¿cuáles son tus objetivos más inmediatos para lo que queda de temporada?
Alexis Martín:
Si no hubiesen estado tan juntas las pruebas, me hubiera gustado estar también en el Reventón. El año pasado estuve, me fue muy bien y me gusta mucho esa carrera, tanto por la organización como por la gente. Son muy buenos amigos en La Palma. Me habría encantado compartir y competir allí otra vez, pero no se puede estar en todos lados, hay que cuidar el cuerpo.
Esta semana toca recuperación, pero seguro habrá más oportunidades en el futuro. Me gusta estar en todas las pruebas de Canarias, pero el calendario es cada vez más apretado. El año pasado hice Transgrancanaria, Reventón y luego la Blue Trail. Fue muy duro. Este año no era viable repetirlo, y menos con tan poco margen entre pruebas. Y además, si voy al Reventón, quiero hacer la ultra y disfrutarla completa. Si no, no es lo mismo.
VKS Sport: ¿Y cuál es tu siguiente gran cita? ¿Representarás de nuevo a Canarias en el Campeonato de España?
Alexis Martín:
Sí, ahora en mayo iré con la selección canaria al Campeonato de España Ultra, en Sierra de Cazorla. Esta será mi segunda vez con la selección. El año pasado estuvimos en Desafío Somiedo y fue una experiencia brutal, tanto por el equipo humano como por el ambiente.
Ir por equipos cambia todo. Ya no piensas solo en tu carrera, sino en que los otros también estén bien, porque puntuamos los tres primeros de cada comunidad. Se crea un espíritu de grupo muy bonito.
Además, salir fuera te da la oportunidad de conocer sitios, gente, gastronomía… son experiencias que hay que aprovechar. Hoy estás bien, mañana no lo sabes, así que ahora que puedo y me siento bien, quiero disfrutarlo al máximo.
VKS Sport: Ya que estás en un momento tan dulce, ¿te queda algún sueño por cumplir dentro del trail?
Alexis Martín:
Sí, sin duda. Uno de mis sueños es correr en Chamonix. Nunca he estado allí y, aunque no son carreras especialmente técnicas —que son las que más me gustan—, todo lo que se mueve alrededor de esa carrera me llama mucho la atención. Quiero vivir esa experiencia, me salga bien o mal. Quiero decir: “yo estuve ahí, la intenté, la terminé”.
Gracias al segundo puesto en la Blue Trail tengo el pase directo a Chamonix. Eso ya es un gran paso. No será este año, será el próximo, lo cual me viene perfecto para planificarme con tiempo y buscar lo más complicado: el tema económico. Hasta ahora no he podido ir porque supone un desembolso importante. Pero ahora, al tener tiempo y ya tener el pase, espero poder reunir lo necesario, ya sea con ayuda o como sea.
Me hace mucha ilusión. Quiero vivirlo como cualquier otra carrera: dar lo mejor de mí, disfrutarla, y llevarme esa experiencia para siempre. Muchos amigos que han estado me dicen que hay que ir al menos una vez en la vida. Así que espero que llegue ese momento y pueda decir: “yo estuve allí”.
VKS Sport: A lo largo de la entrevista has mencionado varias veces a tu familia. ¿Qué significa para ti contar con su apoyo en todo este camino?
Alexis Martín:
Para mí, sin mi familia, no haría lo que hago. Lo tengo claro. El cariño que ellos me dan no se encuentra en ningún otro lado. Lo más bonito es que ellos no obtienen nada directo de todo esto. El que corre soy yo. El sacrificio lo hacen ellos para que yo disfrute. No reciben premios, no corren, solo me apoyan.
Eso tiene un valor incalculable. Sin ese apoyo, lo dejaría. Si no hubiera un buen ambiente en casa, esto sería inviable. No se puede querer correr y tener un mal ambiente en casa. Es un equilibrio. Ellos saben que a mí me gusta esto, y yo sé que están ahí por mí.
Cuando entreno, aunque esté cansado, no llego y me tumbo. Sigo con la rutina familiar. Nadie me obligó a entrenar, así que no puedo justificar dejar de estar con ellos por haber entrenado. Y si ellos no están, las carreras no son iguales. Ni las vivo igual, ni las disfruto igual.
La noche antes de una carrera larga necesito dormir con mi familia. Mi mujer a veces me sugiere dormir solo para descansar mejor, y lo probé una vez… pero no dormí nada. Al día siguiente la carrera me salió fatal. Necesito estar con ellos, abrazarlos, sentirlos cerca. Y me pasa lo mismo en casa: no quiero que me dejen solo para descansar, quiero estar con ellos.
Así que sí, ellos son mi pilar, mi base, mi todo. Si no están ellos, no hay carrera, no hay entreno, no hay motivación.